-El ser humano ha sido creado para lo grande, para el infinito. -Él piensa este infinito y lo hace suyo y emprende un camino para llegar a él. -El deseo para empezar a andar este camino está inscrito en la experiencia misma que el ser humano realiza de la vida. -A esta experiencia le hemos conocido como plenitud, felicidad, realización. Nosotros le llamamos santidad y la anhelamos. -El deseo de santidad cuando se constituye y afianza en el corazón del ser humano se convierte en súplica. ¿Será una simple intuición? ¿Has tenido alguna vez la experiencia de sentarte en la cumbre de una montaña o frente al mar y pensar en lo infinito… Observar el horizonte y preguntarte, qué nos mueve, porqué estamos aquí? Hay circunstancias que abren de par en par el corazón y nos hace cuestionarnos ¿Para qué hemos sido creados? Estas situaciones abren nuestro corazón, en el sentido de que nos descubre y nos abren a la "capacidad de lo infinito". Hay circunstancias que nos pe...