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Francisco de Asís y el Evangelio vivido sine glossa

En el contexto del VIII centenario de la Pascua y estigmatización de San Francisco de Asís (1224–1226), se impone una relectura de su relación con la Sagrada Escritura. Más allá de una piedad devocional, Francisco encarna una forma radical de recepción del Evangelio: no como objeto de estudio, sino como norma inmediata de vida. Desarrollo 1. La audición como origen de la vocación Las fuentes hagiográficas primitivas sitúan el origen de la experiencia franciscana en la escucha del Evangelio. Según la Vita Prima de Tomás de Celano, al oír el pasaje de la misión apostólica (cf. Mt 10), Francisco exclama: “Esto es lo que quiero, esto es lo que busco, esto es lo que anhelo realizar con todo el corazón” (1 Cel 22). Este momento revela una clave hermenéutica esencial: la Palabra no se contempla, se ejecuta. La escucha se convierte en decisión, y la decisión en forma de vida. 2. El Evangelio sine glossa: una hermenéutica radical El principio interpretativo de Francisco puede sintet...

Tomás de Celano (hacia 1190-hacia 1260), biógrafo de San Francisco y de Santa Clara Primera vida de S. Francisco de Asís, 58

“Ni un pajarito cae en tierra sin que lo sepa vuestro Padre...No temáis!”     Llegado a una gran manada de pájaros, el bienaventurado Francisco se dio cuenta que le esperaban. Les dirigió su saludo habitual, se admiraba de que no se escaparan como de costumbre, les dijo que debían de escuchar la Palabra de Dios y les rogó humildemente de estar atentos.     Les dijo, entre otras cosas: “Pajaritos, hermanos míos, tenéis motivo de alabar y amar a vuestro creador. El os ha dado las plumas de vestido, las alas para volar, y todo lo que necesitáis para vivir. De entre todas las criaturas de Dios, vosotros tenéis la mayor suerte. Os ha dado el aire y su pureza como vuestro espacio vital. No habéis sembrado ni segado, os da vuestro alimento y vuestra cobijo sin que os tengáis que inquietar por ello.” A estas palabras, según el mismo santo y sus compañeros, los pájaros expresaron a su manera una inmensa alegría: alargaban sus cuellos, desplegando sus ...