Ir al contenido principal

DISCÍPULOS Y MISIONEROS EN LA ERA DIGITAL

Las palabras "Informática" o "Internet" evocan casi de inmediato unos instrumentos técnicos más o menos familiares, más o menos conocidos. Pero, para nosotros en la Iglesia, estas máquinas sólo adquieren su dimensión precisa cuando se ponen al servicio de un espíritu de comunión y una metodología del trabajo en red. Esta es la propuesta que queremos hacer a los discípulos y misioneros de hoy.
La Iglesia ha logrado suscitar una cultura informática que ya nació en clave solidaria, de compartir hallazgos y herramientas. Esta "cultura cristiana" incluye la capacidad de seleccionar la tecnología más adecuada a las circunstancias, sustrayéndose a la fascinación por lo más novedoso.
La Iglesia incursionó en el mundo de la informática antes de que Internet fuera un fenómeno social, y encontró soluciones técnicas para lugares con escasa infraestructura y con medios técnicos elementales.
Proponer este mundo informático a los discípulos y misioneros de hoy en día conlleva tener en cuenta que esto es un instrumento de comunicación interna de la Iglesia; sirve para la creación de archivos documentales para su difusión a todo tipo de público (evangelización "en línea"), y ha de hacer accesibles los contenidos evangelizadores a los usuarios eclesiales más alejados o carentes (tecnología "fuera de línea").

No cabe duda entonces que hemos de ser discípulos y misioneros también en esta era digital. 

OSCAR ANDRES CARDENAL RODRIGUEZ M, S.D.                                                                                       Arzobispo de Tegucigalpa. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

EL ESCAPULARIO DE LA VIRGEN DEL CARMEN

Quienes reciben la imposición de este Escapulario y lo visten habitualmente, necesitan saber las razones que la iglesia ha tenido para autorizarlo y recomendarlo, bendiciendo e indulgenciando a sus devotos.

De este modo lograrán que les sirva de medio en su perfeccionamiento en la fe de Cristo y alcanzarán con más facilidad la saludable ayuda de la Virgen Santísima, Madre espiritual y medianera de todas las gracias, a la que pretenden honrar. Ella, a los que vivan esta común consagración carmelitana, significada en el Escapulario, los conducirá a una más plena participación de los frutos del Misterio Pascual.

El Escapulario es un símbolo de la protección de la Madre de Dios a sus devotos y un signo de su consagración a María. Nos lo dio La Santísima Virgen. Se lo entregó al General de la Orden del Carmen; San Simón Stock, según la tradición, el 16 de julio de 1251, con estas palabras: «Toma este hábito, el que muera con él no padecerá el fuego eterno».

Alude a este hecho el Papa Pío XII …

Moniciones para las Misas Dominicales del Ciclo B

Moniciones para las Misas Dominicales 2012 del Ciclo B



ORACIÓN DE SANTO TOMÁS DE AQUINO


Aquí me llego, todopoderoso y eterno Dios, al sacramento de vuestro unigénito Hijo mi Señor Jesucristo, como enfermo al médico de la vida, como manchado a la fuente de misericordias, como ciego a la luz de la claridad eterna, como pobre y desvalido al Señor de los cielos y tierra.



Ruego, pues, a vuestra infinita bondad y misericordia, tengáis por bien sanar mi enfermedad, limpiar mi suciedad, alumbrar mi ceguedad, enriquecer mi pobreza y vestir mi desnudez, para que así pueda yo recibir el Pan de los Angeles, al Rey de los Reyes, al Señor de los señores, con tanta reverencia y humildad, con tanta contrición y devoción, con tal fe y tal pureza, y con tal propósito e intención, cual conviene para la salud de mi alma.



Dame, Señor, que reciba yo, no sólo el sacramento del Sacratísimo Cuerpo y Sangre, sino también la virtud y gracia del sacramento !Oh benignísimo Dios!, concededme que albergue yo en m…

No corregir los defectos es ser egoísta

Educar a veces significa también «contrariar». Permitir o, peor aún, favorecer el crecimiento incondicional de los instintos negativos de la persona, no frenar sus caprichos, su agresividad destructiva y los vicios que la deshumanizan, no corregir los defectos y las pulsiones egoístas, significa renunciar a su educación. Hay que encontrar la manera adecuada para hacerlo, pero no hay que renunciar a la corrección. La verdad que no procede del amor no educa, exaspera. Sólo de un gran amor paterno y materno nace también la sabiduría de reprender en el momento adecuado y de la forma correcta. Corregir no es solamente decir «te has equivocado», sino explicar las razones («confutar», «convencer»), Esto nace de un amor inteligente que piensa y reflexiona antes de reprender, que no pierde de vista la meta que pretende alcanzar, que recurre a la discreción del diálogo de tú a tú antes de hacerlo públicamente.