Antes quiero dedicar y saludar a Diac. Elio Alvarenga y a Diac. Carlos Echeverria que recibió esta gracia de vivir la doble sacramentalidad Matrimonio y el sagrado Orden al cual recuerdo con alegria cuando trabaje con el P. Tony Salinas en Santa Lucia, ahora quiero hablar un poco desde la Palabra y desde mi pequeña visión de este gran don de Dios. En el Nuevo Testamento En primer lugar hacemos notar la diferencia que había entre los sacerdotes y levitas del Antiguo y del Nuevo Testamento. Mientras en la antigua ley debían respetar la continencia sólo durante el ejercicio de su ministerio en el templo, los sacerdotes y ministros de la nueva ley, provenientes del pueblo santo de los cristianos, estaban permanentemente dedicados a este servicio. Pero el Nuevo Testamento no prohíbe el acceso de casados a las órdenes. San Pablo se refirió con claridad a la condición matrimonial de los diáconos: “Los diáconos deben ser hombres casados una vez solamente; hombres que Sepan dirigir a sus hij...